lunes, 26 de octubre de 2015

El exterior




El exterior

Estaba encerrado en mi cuarto, con las luces apagadas. Apenas entraba la luz del amanecer y de pronto se escucharon gritos desesperados y desgarradores en el exterior. Aquellos gritos me erizaron la piel y me hacían sentir el sufrimiento que emitían. Los gemidos subían de tono a medida que hacían sufrir más a las personas.
     Yo me encontraba en mi cuarto, asustado, nervioso, esperando a que todo terminara. Había pasado mucho tiempo desde el comienzo de ese atroz suceso. Estaba recostado en mi cama, en la obscuridad de mi cuarto, sin alimentos. Ya transcurrieron cinco horas, no podía hacer ruido porque sabrían que mi casa estaba habitada. Estaba esperando a que todo terminara; me tapaba los oídos con mis manos, pero aun así se escuchaban los agonizantes gritos. Nunca supe si  aún estaban vivos o si era tanto mi sufrimiento y trauma que sus gemidos habían quedado dentro de mi cabeza persiguiéndome. 
     Quienes se encontraban en el exterior de la casa no tenían misericordia alguna, el miedo de todos hacía que nadie se conmoviera ante aquella crueldad. Estaban terminando con todo el lugar tan rápido que seguro eran pocas las familias que quedaban en el pueblo. La esperanza había muerto y el sentido humano, desaparecido. 
     Desperté, me asomé por la ventana y me di cuenta de que no fue un sueño, que todo lo que hubiera deseado que no ocurriera sucedió. Bajé las escaleras, tome un vaso de agua y me dirigí hacia la puerta. Al salir, se podía ver una imagen mórbida, horripilante, llena de sangre y devastadora: órganos por todas partes, extremidades humanas regadas por doquier. Trate de buscar gente pero ya no quedaba nadie, únicamente se hallaban los restos de personas mutiladas y desmembradas por las calles, casas incendiadas, todos lo cultivos destruidos y los animales descuartizados: ya no quedaba más que hacer en ese pueblo, quedó totalmente desolado. Aquel día fue el último en que viví en ese pueblo porque encontré la oportunidad de escapar de esa endemoniada localidad.

Alberto Piñón Formoso
A01650499

1 comentario:

  1. En el último párrafo traté lleva un tilde. Sino cambia el significado a "Trate usted" en vez del yo traté.

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